
Las motos eléctricas Vectrix, totalmente silenciosas, se presentan como una alternativa real ante los vehículos de combustión, con unas prestaciones totalmente comparables a las motos de gasolina y con un ahorro enérgico del 90% con respecto a éstas. Los maxi-scooters Vectrix alcanzan una velocidad máxima de 110 km/h, funcionan con baterías que se enchufan a la red eléctrica convencional y permiten una autonomía de hasta 100 km. Esto supone un coste inferior a 0,40 euros en energía por cada recarga.

La protección medioambiental es un problema del Siglo XXI, y son ya varias las iniciativas a favor de la Movilidad Sostenible llevadas a cabo en los últimos meses por diferentes ayuntamientos de toda España – como el de Santander, Alcobendas (Madrid) o Arenas de San Pedro (Ávila) –. Ciudades de todo el mundo entre las que destacan Nueva York, Londres o Glasgow, se han unido a esta corriente concienciadas de la importancia de la reducción de emisiones y gases contaminantes a la atmósfera.
Las motos eléctricas Vectrix, totalmente silenciosas, se presentan como una alternativa real ante los vehículos de combustión, con unas prestaciones totalmente comparables a las motos de gasolina y con una ahorro enérgico del 90% con respecto a éstas. Los maxi-scooters Vectrix alcanzan una velocidad máxima de 110 km/h, funcionan con baterías que se enchufan a la red eléctrica convencional y permiten una autonomía de hasta 100 km. Esto supone un coste inferior a 0,40 euros en energía por cada recarga. Este tipo de vehículos eléctricos implican, por tanto, no solo un significativo ahorro energético, sino también un importante ahorro económico.
A estos beneficios medioambientales y económicos hay que sumar la facilidad de conducción de estos vehículos, con accionado de marcha atrás y freno motor en el puño del acelerador, su comodidad, con amplios espacios donde guardar los cascos u otros objetos y un reducido gasto en su mantenimiento.